octubre 29, 2020

Yoel Diaz

Yoel Diaz reporta

Bomberos de Distrito Capital en alerta tras cuatro diagnosticados con COVID-19 en la institución

Uno de los oficiales superiores de Bomberos de Distrito Capital, con sede en Nuevo Circo, aseguró para La Patilla que al menos cuatro compañeros fueron diagnosticados con el virus y todo el personal se mantiene alerta ante la posibilidad de un incremento en los próximos días.

Esto ha avanzado por estar expuestos. Todos saben que nos debemos a la comunidad pero no tenemos protección. Ahora hay en el cuartel central pero es cuestión de tiempo para que hayan en varias estaciones. Solo se cuenta con guantes y tapabocas a duras penas”, expresó el funcionario que prefirió resguardar su identidad por seguridad.

 

Las PCR, controladas y procesadas por el Instituto Nacional de Higiene Rafael Rangel, no han sido realizadas a todo el equipo. Esperan que esto pueda cambiar, aunque previamente la institución no prestó apoyo al teniente Juan Lara, víctima del mortal virus.

Protestar ante las autoridades también se complica, debido a que hay falta de quórum. “Aquel funcionario que se atreva a manifestar cierto descontento es amedrentado. Así pasó con el teniente coronel José López, que fue incluso secuestrado por comisiones del Dgcim, golpeado y después de dos días liberado en Chacao”, explicó.

El descontento entre los Bomberos de Distrito Capital continúa creciendo pese al temor a represalias. Tanto así que, las declaraciones dadas del vicepresidente del país, Jorge Rodríguez, en las que indicaba que el teniente Lara se había automedicado, causaron malestar y disgusto en el cuerpo.

Los bajos salarios

“Nuestro seguro médico solo sirve para pagar una curita y una inyección. Los salarios son una burla, un bombero raso gana quincenal entre 200 y 300 mil bolívares, según su antigüedad y capacitación técnica. Siempre pagan algún bono e intensivo como el recién aprobado por Darío Vivas, pero con todo y eso, no alcanza para que un bombero tenga un salario mínimo”, manifestó.

Añadió que un número de efectivos activos en la institución es inexacto. Muchos se han jubilado, retirado o inclusive desertan ante la falta de condiciones laborales y corrupción en la institución.

Pese a ello, muchos optan por mantenerse laborando por la vocación y los años de servicio. Reciben el apoyo de familiares mientras se ven en la obligación de recurrir a actividades extras para lograr sobrevivir, explicó.

El Carabobeño